Subdominio vs subdirectorio ¿cuál es mejor para SEO?

Subdominio vs subdirectorio: ¿cuál es mejor para SEO?

El debate entre la importancia de un subdominio vs un subdirectorio en el campo del SEO lleva siendo un tema de discusión durante varios años. Si bien muchos sabemos de la importancia y el peso que tiene el SEO en cualquier plan de marketing digital actual, estos dos conceptos continúan siendo un misterio para más de uno.

Una práctica muy común tanto en SEO local como general es crear un blog anexo a la misma web para poder crear contenido de manera regular y poder, a partir de palabras clave, enlaces e imágenes, llamar la atención de Google para hacerle saber que nuestro sitio está en perfecto funcionamiento y que tenemos potencial real.

Si conseguimos ejecutar dicho plan nuestro posicionamiento mejorará sustancialmente, aunque, para ello, también es importante poder ejecutar dicho blog en un subdominio o subdirectorio según lo que más nos interese.

Entonces, el tema es si subdominio vs subdirectorio: ¿cuál es mejor para SEO?

Con este artículo vamos a contestar esta pregunta con creces.

Diferencias entre subdominio y subdirectorio

El debate sobre la lucha entre el subdominio vs el subdirectorio lleva vigente desde hace mucho tiempo, pues nunca se ha podido confirmar cuál de los dos es mejor para el rendimiento de nuestro SEO. Aunque para algunos este debate carece de interés, las búsquedas de muchos usuarios sugieren lo contrario, avivando el tema de nuevo.

En términos de enlaces, solo hay una diferencia principal entre subdominio y subdirectorio:

  • Subdominio: blog.redactaria.com
  • Subdirectorio: redactaria.com/blog/

Para explicarlo sencillamente, un subdominio deriva directamente del subdirectorio principal pero está hospedado en un dominio separado y externo, cosa que le hace estar ligado a nuestra web pero, a la vez, actúa de manera independiente.

Por otro lado, un subdirectorio es un apartado más de nuestro sitio principal, el cual actúa como enlace interno y forma parte del tráfico y SEO global de nuestra web.

Si bien el debate puede parecer muy obvio para algunos, realmente no hay respuesta definitiva respecto a qué es mejor. 

Por ejemplo, un subdominio realmente está diseñado para hospedar principalmente:

  • Un blog personal.
  • Página o tienda de ecommerce.
  • Variantes de la web principal de carácter internacional.
  • Sitios separados para móvil (cosa en decadencia).
  • Diferentes formularios para usuarios.

Mirándolo así es evidente que según la decisión que tomemos la estructura de nuestra web quedará claramente afectada. Pues los motores de búsqueda no interpretarán igual un subdominio que un subdirectorio, pues uno se incluirá en un pack general y el otro, al ser una web a parte, tendrá su propio SEO.

Esto puede evitar que nuestro sitio web quede afectado y mermado para crecer de manera orgánica, pues todos los beneficios que podría sacar del SEO y contenido del blog quedan aislados del mismo, haciendo que debamos encontrar otras maneras para poder potenciar las virtudes y promoción de nuestra web.

Desventajas y ventajas de un subdominio

Básicamente si partimos de un subdominio el algoritmo de Google nunca podrá relacionar dicho blog, formulario o lo que escojamos publicar con la marca o producto madre de donde procede, cosa que, en algunos casos, incluso puede llegar a ser totalmente inútil desde su concepción.

La distribución de contenido también es de carácter esencial, pues si decidimos aislar palabras clave o estructuras de enlaces a un dominio externo, pero sin contextos, estaremos mermando tanto el subdominio como la página original, cosa que resultará en un mar de inconvenientes y ninguna ventaja evidente.

Otro problema puede nacer del hecho que el subdominio esté gestionado por una persona diferente que, aunque forme parte del proyecto, no acaba de cuadrar con nosotros el tipo de información a publicar y el cómo, cosa que no ayuda a poder sacarle el rendimiento adecuado.

Volviendo al algoritmo de Google, y como hemos visto, es imposible que este detecte tanto el contenido clave como el linkbuilding si estos están en un dominio a parte, pues nunca será contemplado por este como el dominio principal, haciendo irrelevante su posicionamiento. 

En otras palabras, al tener cierto contenido esencial aislado del dominio principal, la optimización del mismo resulta imposible, cosa que provoca una incongruencia muy evidente… en caso de que todo esto lo apliquemos al concepto del blog.

Si tomamos ahora de ejemplo una página de ecommerce donde vendemos cierta mercancía que, si bien es producida por nosotros, no entra dentro de nuestro catálogo principal, entonces un subdominio es nuestra mejor opción, 

Eso se debe a que tanto el SEO como el posicionamiento no nos interesan, pues es una página secundaria con una única función evidente: vender y sacar provecho de producto de segunda categoría que nos haya podido sobrar de una campaña en concreto o, simplemente, haya pasado de moda.Cabe que recordemos que un subdominio, aunque actúe como entidad externa, siempre estará vinculado al dominio principal a partir de menús de navegación o enlaces internos. Tener esto en mente nos ayudará a despejar cualquier duda respecto a qué decisión tomar respecto a si preferimos un subdirectorio o un subdominio.

La esencia de los subdirectorios

Si bien Google no hace una diferenciación demasiado radical entre subdominios y subdirectorios, eso no significa que los dos conceptos sean similares, como bien hemos observado hace unos párrafos.

Es importante aclarar que nunca seremos penalizados por alojar un blog en un subdominio, básicamente porque no es una práctica ilegal ni nada parecido. No obstante, parte del posicionamiento y SEO que podríamos utilizar para alimentar la página madre sí que será perdido, pues para Google figura como un sitio externo.

Dicho esto, hay una manera de poder utilizar parte del SEO para posicionar el dominio principal.

Si bien puede llegar a ser de menor calidad, y con una información mucho más limitada, la visibilidad orgánica y el tráfico podrían beneficiarse de las puestas en común entre nuestro sitio y el blog o subdominio en cuestión a partir del lenguaje visual como podría ser el logotipo principal.

Otra metodología muy interesante es coger el subdominio en cuestión y trasladarlo a una subcarpeta del dominio principal, absorbiendo así parte de los beneficios en clave de lenguaje SEO y posicionamiento que este puede generar como extra además del que ya podamos producir orgánicamente. 

¿Cuál de estos dos conceptos es mejor para nuestro SEO?

Ya sabíamos que acabaríamos volviendo a esta pregunta, pues, al final, simboliza la respuesta que queremos saber por encima de todo. 

Si bien hemos planteado durante varios ejemplos cómo afecta el subdominio a nuestro SEO y tráfico web, la migración de blogs para convertirlos de subdominio a subdirectorio, absorbiendo su contenido rico en palabras clave y alimentándonos también de todo el linkbuilding, todavía pueden quedar preguntas a formular.

El subdominio puede llegar a ser muy útil como página de ecommerce, un formulario extra que beneficie nuestros intereses u otras aplicaciones parecidas, pero su relevancia temática en forma de blog queda perdida en el limbo de internet, 

Aunque esta pueda, técnicamente, estar ligada al directorio principal, este es un cordón umbilical que al final se acabará rompiendo, dejándonos con dos entidades que, si bien deberían ir de la mano, no encuentran la manera de retroalimentarse.

No obstante, si completamos una migración de dicho blog, transformándolo en un subdirectorio, este heredará toda la información logística, contenido, linkbuilding y la relevancia que haya podido crear durante la migración.

Combinando esto con la importancia por defecto de nuestra página web madre, dicha acción concluye en una unión de fuerzas que, en un momento bajo tanto de rendimiento empresarial como tráfico cuestionable, nos puede dar una inyección tanto de contenido como calidad que, a ojos de Google, podría disparar nuestro posicionamiento en pocos días. 

Un buen contenido, tanto escrito como audiovisual, siempre atraerá usuarios a nuestro portal. 

Si combinamos esto con una estructura web y linkbuilding donde saquemos el máximo rendimiento a nuestra arquitectura web, el SEO quedará claramente beneficiado, pues habremos entendido cómo sacar el máximo rendimiento al subdominio y subdirectorios.
Partiendo de todo lo que hemos observado y comprobado, la respuesta a la duda de  subdominio vs subdirectorio: ¿cuál es mejor para SEO? debe interpretarse según el contexto que nos interese explotar, pues no hay nada perfecto o definitivo, es la ejecución de nuestras ideas lo que determinará si salimos o no beneficiados.

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